lunes, 24 de junio de 2013

Tres Historias de Carnaval

1) Soy Carlos Cruz

No recuerdo a que horas empezamos a pistear pero al carnaval llegamos ya medio alterados. Veníamos mi compa Negro Baiza, mi compa Charlie y yo. Acompañados de un galón de vodka con jugo de naranja.
Mi compa Charlie es la persona más noble que se puedan ustedes imaginar, pero cuando pisteaba le salía lo sinaloense y se convertía en el cochiloco y esa vez no fue la excepción. Llegamos a la esquina de Ruiz y Primera y de ahí nos fuimos en fila, primero el Charlie, luego yo y atrás el Negro. A los que nos estorbaban el Charlie los empujaba, luego yo les decía si no te gustó chingas a tu madre y luego mi compa Negro no les hagan caso, es que andan pedos. Y así nos fuimos por la Ruiz hasta llegar a la cuarta y ahí nos topamos con Godzila.

El Charlie lo empujó en tres ocasiones y el tipo no se movió, les digo, era un pinche godzilota.
¿Qué traes pendejo? te voy a romper tu madre
y el Charlie bien bravo
Yo soy Carlos Cruz de los Cruz de Culiacan y no me sé rajar
y de atrás de godzila salen otros dos tipos del mismo size pero flacos y mi compa Negro me dice
Ya valimos madre socio
Y como por providencia divina godzila le pregunta al Charlie
¿Que es tuyo nomeacuerdoquien Cruz?

Es mi tío

¿Y el juez Cruz?

Es mi papá

Ahhh pues como eres pendejo, somos primos!

Y se voltea godzila conmigo y me pregunta
¿tú de donde eres?

De Guerrero Negro Baja California Sur

¿Y tú? le dijo al Negro

Yo también

Ahh pues mis compas son de San Luis Rio Colorado, o sea que puro norte 
y dicho esto abriendo los brazos se aventó un grito que les juró que pensé que le iban a salir llamas por la boca
Chingen a su madre toooooooodoooossss

Después de haber salvado el pellejo y con el gusto de ver a la familia reunida (ja!) nos pusimos a pistear con estos compas. Las criaturitas traían un barril en una carretilla así que nos fuimos de ahí un poco más mareados a pesar que el susto nos había bajado un poco la borrachera.

Llegamos de nuevo a la Ruiz y Primera y todavía con la adrenalina del susto al Charlie se le ocurre gritar
Chingen a su madre tooooooodoooossss
Y que se ofende un wey y le empieza a reclamar, y se hacen de palabras y el Charlie y el Negro pidiendo disculpas, ya con un conato de pleito era suficiente para esa noche. Yo me encontré a la Ivonne que en esa época era mi amor platónico y me fui a platicar con ella. Pasado un rato y como seguían alegando ahí les voy a tratar de terminar la discusión.

¿Qué ondas Charlie?

Este bato que ya le pedí disculpas pero sigue de aferrado

¿Qué ondas compa, ya te pidieron disculpas, qué necesitas?

¿Es que por qué me insulta?
y yo bien conciliador
Mira, lo que pasa es que insultos que en tu tierra son muy fuertes aquí no lo son tanto, ya te pidieron disculpas, son de la misma escuela, qué caso tiene hacer esto más grande, ya que cada quien agarre por su lado y vamos a seguir cotorreando

¿pero por qué tu llegas hablando bien y él no?, yo soy de Michoacan y allá la vida no vale nada.

Aquí vale la pena hacer una breve digresión. El Negro y el Charlie estudiaban Ciencias Marinas, y el tipo con el que estaban discutiendo también pero era de algunos semestres más adelantado. Curioso estuvo cuando uno de los de su bolita le preguntó al Negro que si había chingazos que partido iba a tomar y el Negro le respondió.
Mira compa, ustedes son de mi escuela, pero este bato es de Guerrero, así que me perdonarás pero te voy a tener que romper tu madre.

Total que así duró la discusión por varios minutos hasta que me enfadaron. Me fui al baño y de regreso le dejo mi chamarra a la Ivonne. Uno de ellos me vio y antes de que llegara a donde estaban el Charlie y el otro tipo me dijo
No te vayas a acelerar

No, no me voy a acelerar, ya vengo acelerado
Y llegando le digo al wey

Compa si no le gusta que le echen de la madre mala suerte. Chingas a tu madre!
Y le sorrajo un chingazo en la cara. Creo que se cayó y el segundo se lo dí a otro de su clica pero no estoy muy seguro. En eso oigo la voz del Tony

Ey raza el Alfonso se está peleando

E inmediatamente después estaba lleno de choyeros. Y llegaron los del pandita

A ver ¿los chilangos quienes son?

Alguien los señaló y se los llevaron de las orejas. Nosotros decidimos que eran suficientes emociones para una noche y también agarramos camino.



2) Deme 4 con todo

¿Qué ondas Foca, quieres un hot dog?

¿Te lo vas a pichar?


Sí wey, caile!

Y cuando llevábamos un par de hot dogs la Foquita ve pasar al Tony y le grita,

Ey Tony, el Alfonso se está disparando los hot dogs

Ey raza, el Alfonso está pichando los hot dogs

Y que se dejan venir, el Tony, el Nemoto, el Nando, el Pato y no me acuerdo quien más.
Me da tres con todo!

Me da cuatro con todo y otros cuatro para llevar!

No, no, le dije al hot doguero,  yo pago todos pero los que se coman aquí, para llevar no.

Y se arma la bolita y le digo a la Foca

Verás vente, vamos a darnos a la fuga


Y nos fuimos caminando despacito, espichaditos para que nadie se diera cuenta.
Al día siguiente le marqué al Tony
Qué ondas Tony?, está bien?

Que bien va a estar hijo de la chingada!, casi nos meten al bote, si no se apendeja el hot doguero y le dice al chota que tú habías quedado en pagar todo nos hubieran llevado al bote.

Y rompimos en carcajadas.



3) Está bien que me pongan talquito

En esos días ya vivía en Tijuana, y cuando iba a Ensenada llegaba al depa de la Foquita. Ese fin de semana era de carnaval y antes de llegar al depa pasé a una licor a comprar una dotación de tequila para no llegar desarmado al cotorreo. Me llamó la atención una botella de tequila Chamucos, espero estén de acuerdo que una botella con 6 diablos en la etiqueta resulta por lo menos interesante.


Llegué al depa de la foquita y me serví el primer tequila para ir calentando motores, pero en cuanto le di el primer sorbo sentí que se me murieron 6 neuronas. No me puedo llevar esto al carnaval pensé y saqué un guardadito de tequila centenario que tenía guardada de algún viaje anterior. Llené mi cantimplora y agarramos calle, ruiz y primera como no!


Al día siguiente estábamos caguameando en el depa de la foca cuando llegó mi primo Pedro de Tijuana. El Peter en esa época era más bien aventado, si lo retabas a hacer algo seguro lo hacía. A sabiendas de eso mi carnal lo empezó a cucar.


Mira Peter, el Alfonso le tuvo miedo a este tequila, ¿cómo la ves? Le van a salir chichitas
¿Y eso Alfonso? Qué tiene esa madre? Está muy malo?
Noooo Peter está muy fuerte, me dio miedo quedarme yonqueado en la calle si me tomaba esa cosa ayer.
¿Qué tan fuerte puede estar?, a mí se me hace que tienes chichitas, a ver ¡presta para acá!
Y que se empina la botella como Jorge Negrete.
¿Ves?, no pasa nada, es mansito
Y va para arriba otro trago.
Y así estuvimos platique y platique y el Peter tome y tome, como si estuviera tomando horchata. Estábamos la tradicional pandilla choyera: la foca, el tony, el nando, el cuack, el piskuacho y por supuesto el Peter y yo. Como a la media hora la botella de chamucos estaba vacía y el goloso del Peter pidió que le alcanzaran una caguama. Ahí dio el primer indicio de la gloriosa borrachera que estaba por vivir. Se empinó la caguama como si estuviera muy sediento, el problema fue que todavía no la destapaba y tardó unos segundos en darse cuenta que no estaba saliendo nada.


¿Cómo ves al Peter? ¿Está bien cabrón para pistear no?, me dijo mi carnal, porque fuera del incidente con la caguama no se le notaba gran cosa lo que había tomado.


Pues una de dos o está super cabrón o en 15 minutos no se va a acordar de cómo se llama.


 En eso estábamos cuando llegó la Ofelia con unas amigas


Eitale Peter cómo andas?


Ando hasta el culo Ofe y me estoy miando pero no me he querido parar porque me voy a caer.


De ahí en adelante todo fue cuesta abajo para el Peter. Lo ayudamos a pararse y trastabillando llegó hasta el baño. Se cayó la primera vez, la foquita lo paró,  se volvió a caer, lo paró de nuevo la foca y por fin se detuvo enfrente de la taza del baño. Hasta aquí todo bien, pero olvidó que se tenía que desabrochar el pantalón. Muy contento salió a seguir cotorreando sin darse cuenta que se había brincado un paso importante en el proceso. Por supuesto nos reímos muy a gusto y hasta le tomamos unas fotos, que afortunada o desafortunadamente, dependiendo de cómo se le vea, se perdieron en alguno de tantos cambios de computadora.


Nos dieron las 8 y ya era hora de empezar a prepararnos para agarrar camino al carnaval, pero ¿y que hacemos con el Peter? Alguien preguntó. No podemos dejarlo así.


A lo que repliqué ni modo Foquita, le vas a tener que prestar algo para que se ponga. Aquí es importante mencionar un par de dificultades. La primera que el cuerpo del Pedro estaba todavía con nosotros pero su espíritu se encontraba en el nirvana, así que pensar que él solito se iba a cambiar de ropa estaba fuera de toda cuestión. La segunda era que la foquita es mucho más grande y ancho que el peter. Así que la logística del asunto no era tan sencilla.


Ya con la ropa en la mano procedimos a encuerarlo, y acostado boca arriba el peter movía las piernas como bebito cuando le están cambiando de pañales.


Nomás le falta el talquito dijo el piskuacho, y desde ultratumba el peter replicó


Está bueno que me pongan talquito.


Por fin terminamos de cambiarlo y agarramos camino. En cuanto salimos a la calle se dio el primer madrazo en un charco, se mojó la camisa y se talló los ojos con las manos llenas de agua lodosa. Y ahí vamos de nuevo adentro a cambiarle la camisa y lavarle la cara.


Cuando llegamos al área del carnaval no encontramos estacionamiento cerca de la Ruíz y primera, que es donde nos juntábamos los choyeros. Terminamos estacionados por la séptima y obregón y ahí vamos cargando de los hombros al peter porque seguía sin poder caminar solo. Todo iba bien hasta que llegamos a la quinta y empezó a escuchar la música. Porque no podía caminar pero bailar sí. Como estaba mucho más complicado llevarlo así decidimos que a cada quien le tocaba llevarlo una cuadra. Cuando por fin llegamos a nuestra base de operaciones me dice mi carnal no mames me cansé machín.


¿Y eso? Si a cada quien nos tocó una cuadra


Sí, pero a ti te tocó cuadra romántica y a mí me tocó norteño.


Ya estando ahí nos turnamos para cuidarlo, a la foca se le cayó dos veces, pero puedo decir en su descargo que estaba comiendo un hot dog, y ustedes saben que las prioridades a veces son algo difusas. Ya como a la una de la mañana nadie sabía dónde estaba el Peter ni a quien se le había perdido. Después de buscarlo un rato lo encontramos en la licor de la esquina comprando un litro de jimador.


De a tiro la chingas compa! Le dijo el Tony al bato de la licor.


Estás viendo que viene hasta el moño mi compa y tu todavía vendiéndole más pisto.


No pues a mí me lo pidió yo se lo vendí. Quieres que le regrese la feria?


No, no, ya está aquí el tequila no se vaya echar a perder


No sé a que horas regresamos pero ya era noche y veníamos algo borrachos. Y en lo que entrabamos al depa el Peter se nos volvió a perder. Después de un rato de buscarlo el piskuacho lo encontró como a dos cuadras platicando con un jetta


Pinche chamuco me la peló, ja! Pinche Alfonso tiene chichitas


Peter, no mames, ¿cómo que te la peló? Estás platicando con un carro cabrón!


Al día siguiente el Peter se despertó fresco como una lechuga y dijo.


Oigan y ayer siempre no fuimos a esa madre


Cúal madre Peter?


Al carnaval pues


Y todos en coro


No mames Peter!