sábado, 22 de agosto de 2015

Virgilio el hombrecillo triste

Pobre hombrecillo
Te imagino llegando cansado a casa, hoy fue un gran día para ti, muy probablemente hoy tocaste tu cenit, te recordaremos por muchos años, pero será un recuerdo triste, sin rabia. ¿cómo habríamos de tenerla?, nunca esperamos que fueras a hacer otra cosa que interpretar el papel para el que fuiste contratado. Fuiste, eres, como un rival de Kawaghi, un pobre payaso que vendió su poca dignidad por unas cuantas monedas.

Te sientas en la cama, un poco borracho porque los brindis fueron muchos y las felicitaciones de los hombres grises también tienen su toque embriagador para los que tienen sed de poder. Pero en el fondo sabes que aunque hoy te abracen y reconozcan como uno de los suyos, en realidad no lo eres, solo juegas el papel de bufón del príncipe idiota y no pasarás de tener más poder que el de portero de bar de moda.

Quiero pensar que a pesar de traer el cerebro nublado antes de dormir haces un recuento del día y ahí es donde te llega como ola el verdadero significado de lo que acaba de suceder. Vendiste la pelea, te dejaste caer en el segundo round sin saber a ciencia cierta si podías haber ganado porque nunca te diste siquiera la oportunidad de planteártelo, vaya, ni un mísero jab tiraste, solo te dejaste caer cuando ni siquiera te habían golpeado. No te preocupes, entendemos. No tienes talento, la vida te puso en la cartelera estelar sin que lo merecieras, solo para que los hombres grises ganaran sus apuestas.

Supongo que de joven no te imaginabas esto como tu destino, tú estabas hecho para grandes cosas y ahora yaces babeante en la lona y el público no sabe si abuchearte o tenerte lástima y te preguntas ¿cómo llegué a esto?. Pero el alcohol es benigno y seguro te dará una voz interior que te dirá 'no les hagas caso, mira todas las cosas bonitas que ahora tienes, es pura envidia porque ellos no pueden tenerlas'

Y poco a poco esta vocecilla te susurrará al oído todas las excusas que necesitas para sentirte mejor 'no hiciste nada ilegal', 'lo importante son las instituciones', 'hay que ver el big picture', 'en una semana nadie se acordará de esto' y así te irás quedando dormido. No sabes bien por qué, pero a pesar de estar convencido y orgulloso de tu trabajo, la imagen de tu abuela enfunfurruñada te machaca con recuerdos diciéndote 'no te hagas tonto mi niño, tú sabes lo que está bien y lo que está mal'


Duerme bien Virgilio, tú lugar en la historia está seguro. Te recordaremos, seguro que sí, pero no temas, nadie te va a reclamar nada, tú solo demostraste tu valía, lástima que no era mucha.